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  • VIDEO TESTIMONIAL

    Estimados amigos: Si quieren saber de dónde me sacó Cristo Jesús y cómo ha transformado mi vida, sólo haz click y verás: http://www.youtube.com/watch?v=yTdsU2_6gVk
    Le pido al Señor que este video sea de bendición para tu vida y tu familia.  Que Dios te bendiga grandemente.
    Atentamente,
    DAVID GAITAN FUENTES
    Managua, Nicaragua

  • ARREBATANDO E IRRUMPIENDO CON PODER

    Por Ricardo Pugliese

    Mateo 11:12-23 dice: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan”

    Este impactante pasaje de las Sagradas Escrituras tiene un mensaje profundo para nosotros hoy.  Es un desafío individual y como iglesia para en este tiempo tan especial de la historia, irrumpir con el poder del Espíritu Santo, arrebatar las preciosas bendiciones del Señor y alcanzar Su propósito en nuestras ciudades y naciones.

    Para poder interpretar proféticamente este pasaje, debemos comenzar explicando la frase “hasta Juan”.  El pasaje pareciera indicar el término de una época y el comienzo de otra.

    Si hubo, por así decirlo, una época “hasta Juan” significa entonces que existe una época posterior “a partir de Juan” y luego una tercera “luego de Juan”.  Estas tres expresiones son mucho más que un simple juego de palabras, más bien son una revelación profética de lo que Dios quiere hacer con su iglesia hoy.

    Comenzaremos a analizar cada una de estas etapas a la luz de la Palabra de Dios y su implicancia para nuestras vidas:

    1. HASTA JUAN
    Si analizamos la historia bíblica antes que apareciera Juan el Bautista, comenzando desde los comienzos de la humanidad en el Génesis, Dios a través del tiempo dio a conocer Su Palabra (la Ley) para que el pueblo las obedeciera y además fueron dadas decenas de palabras de carácter profético para cumplirse en el tiempo de Dios.  El período “hasta Juan” fue un tiempo caracterizado por la Ley de Dios y lo profético.  Cada una de ellas, de manera simbólica y en forma oculta para aquel entonces y sin la revelación del Nuevo Testamento, apuntaban a la manifestación del Mesías, Jesucristo.  Siempre el Señor antes de irrumpir con poder nos hablará:

    a) A través de la palabra profética más segura (La Biblia) recordándonos sus promesas y

    b) Por medio de los dones del Espíritu (Palabra, sabiduría, profecía).

    Quizás usted recibió hace ya bastante tiempo palabras proféticas, pasajes bíblicos que le confirmaron que el Señor irrumpirá con poder en su vida, familia o ministerio, pero a la fecha nada ha pasado.  Usted quizás está en una etapa de dudas preguntándose, ¿Fueron realmente palabras de Dios? No se desaliente ni dude pensando que esas palabras que usted recibió no vinieron del Señor.  Sólo manténgase creyendo, esperando con fe, pues recién usted está en la primera etapa hacia la irrupción con poder del Señor.

    2. A PARTIR DE JUAN
    Cuando Juan el Bautista aparece en la escena, vemos que su ministerio fue caracterizado por dos palabras: Arrepentimiento y Preparación.  Mateo 3:1-3 dice: “En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.  Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas”

    La etapa “a partir de Juan” fue caracterizada como un tiempo de preparación para la posterior irrupción, en la escena terrenal, del Señor Jesús.  Fue un tiempo donde, con la Unción de fuego del profeta Elías, proclamó arrepentimiento y la necesidad de enderezar las veredas torcidas.  Así debe suceder también en nuestras vidas.  Usted ya tiene promesas de la Palabra de Dios y aún palabras proféticas de que Dios va a hacer algo sobre su vida, familia y ministerio, pero ahora el Señor lo llevó a una nueva etapa donde el Espíritu Santo ha comenzado a trabajar y le está señalando áreas de su vida que estuvieron iguales por mucho tiempo, pero que ahora necesitan un cambio con el toque de Dios para activar la irrupción del Señor.  Para usted es un tiempo de continuo arrepentimiento y cambios de actitudes.  Ya no puede seguir viviendo como hasta ahora.  Necesita un cambio espiritual y mayor consagración.  Ahora es el tiempo de preparación.  No existe irrupción sin primero un verdadero arrepentimiento.  Esto puede llevarle un buen tiempo, pero será necesario y fundamental para lo que viene: Se desatará sobre su vida una unción de fuego (como la de Elías) para capacitarlo para irrumpir con violencia espiritual y arrebatar todo lo que el enemigo le ha robado por tanto tiempo.

    3. LUEGO DE JUAN
    Únicamente cuando la segunda etapa fue cumplida en el ministerio de Juan el Bautista, donde éste desaparece de la escena al ser encarcelado, vino la irrupción de Jesús.  Al suceder esa poderosa irrupción con violencia espiritual (poder espiritual) se originó en el mundo natural y espiritual una crisis, debido al impacto.  El Mesías apareció en escena físicamente para cumplir el glorioso y profético plan de Dios.


    La irrupción de Jesucristo tuvo diversos propósitos:

    1) Quebrar y cancelar el aparente gobierno y dominio de Satanás (Mt.12:28; Jn.18:36).  Hasta este momento el enemigo pensaba que tenía todo bajo su control, pero a partir de la irrupción de Cristo, el diablo quedaría derrotado a los pies del Señor y a la vez quedaría establecido quién realmente y genuinamente tiene todo poder y la autoridad sobre el cielo y la tierra.

    2) Producir la destrucción progresiva del enemigo (Jn.12:31; 16:11).  Durante el ministerio terrenal el enemigo sufrió varias derrotas en manos de Jesús, antes de recibir el golpe final en la cabeza, conforme a la profecía de Génesis 3:15.  Leemos en Lucas 4 las victorias contundentes del Señor:
    a) En el desierto
    b) En el Pináculo del Templo
    c) En un monte muy alto
    Sumado a eso vendría el golpe letal, y principal, en la Cruz del Calvario y posteriormente todas las derrotas que le ocasionaría la Iglesia, el cuerpo de Cristo, a través de los siglos en el Nombre del Señor.

    3) Otorgar liberación a la gente de todo espíritu demoníaco (Mr.1:32-34 y 39; Mr.3:14-15)  Con la irrupción de Cristo, vendría un poderoso tiempo de liberación de todas las cadenas del enemigo.  Ya la gente podría experimentar la verdadera libertad espiritual.

    4) Hacer milagros y sanar a los enfermos (Mt. 9:35; Hch. 4:29-31; 8:7)

    5) Anunciar el Evangelio para que la gente se salve (Jn. 16:8-11; Hch. 26:18)

    6) Dar la posibilidad de que la gente experimente la atmósfera del Reino de Dios (Ro. 14:17)

    ¡Todo esto es lo mismo que Dios hoy está esperando de Su Iglesia, individualmente y corporativamente!

    Existe un paralelo directo entre las tres etapas sucedidas en aquellos tiempos con lo que Dios quiere hacer en este tiempo con su iglesia.  Es por eso que Dios le ha dado a usted o congregación, ministerio, varias palabras proféticas, pasajes específicos con promesas de las Sagradas Escrituras prometiéndole algo glorioso por venir, que a la fecha no lo ha visto cumplido.  Sólo tiene la Palabra de Dios y necesita fe para creerlo y no perderlo.  Es por eso que Dios ahora lo ha llevado a un tiempo de preparación, profundo arrepentimiento y santificación personal y ministerial.  Dios está trabajando sobre su vida porque una vez que el proceso limpiador termine, usted comenzará a levantarse con la unción de Fuego, la unción de Elías.  Únicamente con esta clase de unción podrá, como Jesús, irrumpir y arrebatar con poder todo lo que el enemigo ha desbaratado.

    Quizás usted esté diciendo: - Bueno, todo esto sucedió para cumplir las profecías sobre Jesús, pero no tiene nada que ver conmigo – Jesucristo dijo por un lado que las obras que Él hizo nosotros las haríamos y aún mayores porque Él ascendió a la Diestra del Padre con poder y derramó Su Espíritu Santo (Juan 14:10) y además 1 Juan 4:17 dice: “pues como él es, así somos nosotros en este mundo”.  Eso significa que si Jesús irrumpió con poder luego de las etapas previas del “antes de Juan” y “a partir de Juan”, lo mismo sucederá en nuestras vidas y ministerios: En Su Nombre nos levantaremos e irrumpiremos con poder para arrebatar lo que el enemigo ha quitado y poner las cosas en su debido lugar.

    Romanos 8:17 en adelante nos da unas pautas para alentarnos a salir de nuestra apatía e indiferencia espiritual y levantarnos con el Poder de lo Alto.  En el v.17 se nos dice que somos herederos legítimos de Dios y coherederos con Cristo; el v.18 nos dice que las aflicciones que estamos atravesando en este tiempo (sin todavía ver la irrupción del Señor) no se compara con lo que vamos a experimentar cuando se manifieste el Señor; el v.19 nos dice que aun lo que nos rodea pide desesperadamente: ¿Cuándo te levantarás y te manifestarás como lo hizo Jesús, en el poder del Espíritu Santo?; y el v.22 nos dice que el resultado de tal irrupción nos dará libertad de la esclavitud que había traído el maligno para gozarnos de la gloriosa libertad que sólo Cristo puede dar.

    Es tiempo de irrumpir en el Nombre del Señor.  Eso sí: Asegurémonos primero que hemos atravesado las etapas previas, pues el Señor sólo respalda lo que viene respaldado por Su Palabra.  ¡Levántese en el Nombre de Cristo y arrebata e irrumpa con el Poder de Dios!

     

  • TESTIMONIO DEL NICARAGUENSE DAVID GAITAN FUENTES

    Nací hace 48 años en Managua, Nicaragua, a orillas del Lago Xolotlán, en un hogar donde nunca faltó nada. Tuve la dicha de tener unos padres preciosos, abnegados y soy el tercero de seis hermanos. Sin embargo, permítanme contarles que cuando comencé a tener uso de razón, empecé a observar que mi padre sólo furioso vivía, parecía que algo lo atormentaba desde sus años mozos, y ese ambiente en el que comencé a crecer provocó en mí muchos miedos, temores y mucha inseguridad en mí mismo. Estos miedos que yo sentía llegaron a tal extremo que cuando yo estaba en clases y no entendía lo que el profesor explicaba, yo no levantaba la mano para preguntar, pues temía que el profesor me regañara o que mis compañeros de clases se burlaran de mí. Mi padre también me obligaba a que sólo sacara 10 en conducta y no admitía quejas mías de ninguna índole de parte de ningún profesor. También mi papá cuando llegaba tomado de licor llegaba a castigar duramente a mis dos hermanos mayores, y era tanta la crueldad con que los castigaba que a mí me hacía llorar y le tenía miedo. El tiempo transcurrió y llegué a aprobar la educación primaria acarreando todos estos miedos, siendo un niño muy introvertido. Asimismo cursé mi secundaria hasta lograr bachillerarme y llegar a la universidad. Ya cursando la carrera de Ingeniería Civil a la edad de 20 años, mi padre por medio de un amigo me consiguió mi primer empleo, y es así que entro a laborar como ayudante de ingeniería y llego a una oficina donde sólo borrachos habían. Lo primero que me dijeron estas personas fue que el primer salario que yo devengara era “bebible”… ¿Cómo es eso?- pregunté yo inocentemente. Ellos me contestaron que el día de pago yo tenía que invitarlos a un restaurante porque si no lo hacía yo no pasaría la prueba. Muy obedientemente yo, el día de pago los estaba invitando a un restaurante, tal a como me amenazaron, y ese día probé mi primera cerveza, pero lo terrible de todo esto fue que me quedó gustando. Y fue así que comencé una carrera alcohólica que duró 24 años. Empecé a darme cuenta que no podía ingerir licor porque cada vez que lo hacía me convertía en un salvaje, en una bestia, en un ser despreciable, en un vulgar de primera. Empecé a irrespetar a mis padres, a no ser el hijo que ellos desearon tener, empecé a ser la vergüenza de mis hermanos, a ser la oveja negra de mi familia, pues empecé a beber los fines de semana primero, y posteriormente lo hacía todos los días. Y la situación en mi casa se tornó cada vez más desesperante, pues llegaba a hacer bochinches, escándalos, irrespetaba a los vecinos y yo era un desastre. A la par del alcoholismo agarré el vicio del tabaquismo y me volví también un fumador empedernido. Cuando ya tenía 4 años de estar con este alcoholismo, un día mi madre ya desesperada por el ambiente infernal que se vivía en mi casa por mi alcoholismo, me enfrentó y me increpó diciéndome que buscara cómo formalizar mi vida, que buscara yo como casarme, pues ya no me aguantaban. Recuerdo que le contesté a mi madre que yo no estaba loco y que por favor no me volviera a mencionar eso porque yo me sentía que estaba viviendo la gran vida y que no pensaba en casarme, y esto se lo dije de una forma vulgar e irrespetuosa. Fíjense que a los pocos meses que mi madre me dijera eso, en ese mismo año, apareció en escena la que hoy es mi esposa: una muchacha de 20 años de edad que venía del interior del país a la capital a seguir sus estudios superiores, a buscar un futuro mejor para ella y su familia. Ella llegó a laborar a la misma institución donde yo trabajaba, y yo al verla, me enamoré tanto de ella que busqué la manera de cómo conquistarla; empecé yo a cortejarla y a demostrarle algo que yo no era. Fíjense que ella al fijarse en mí, lo primero que me preguntó fue que si yo bebía guaro. Claro que se lo negué y cuando estuvimos de novios por espacio de 11 meses, ella se lo creyó, y fue así que transcurrido todo este tiempo, nos casamos. Al casarnos, ella no se imaginaba el calvario al cual estaba entrando, pues yo, antes del mes de habernos casado empecé a sacar las uñas, empecé a demostrarle quien era yo: un verdadero alcohólico; y esta muchacha se llevó la peor decepción de su vida, pues ella venía buscando algo bueno, algo mejor, y ya ven con lo que se fue a encontrar. Posteriormente, nace mi hija mayor Luisa Marcela, quien tiene en la actualidad 21 años, y cuando ella nació, empezó a crecer viendo a su padre cómo llegaba todos los días borracho haciendo escándalos, bochinches, gritándole a su madre, a ella misma, pateando lo que encontrara a su paso, quebrando todo, y esta niña llegó a tenerme miedo, pues cada vez que yo llegaba bien bolo, picado, embriagado, ella se escondía debajo de la cama, esta niña temblaba, vivía en un ambiente infernal. Y yo no medía las graves consecuencias que estaba ocasionándoles a mi esposa y a mi hija con mi mal proceder por el alcoholismo, pues yo notaba que en mi trabajo a mí nunca me llamaban la atención por llegar con aliento alcohólico, de goma o resaca, más bien notaba que en la medida que iba yo avanzando académicamente, me aumentaban mi salario y me promovían de puesto, entonces yo creía que estaba llevando una vida normal. Fíjense que producto de este alcoholismo pasé alquilando casa por espacio de 15 años, jamás me preocupé por comprarles un techo digno a mi esposa y a mis hijas. También me metí a problemas financieros, pues adquirí dos tarjetas de crédito; y ojalá éstas hubieran sido para proveer a mi casa, eran sólo para andar bebiendo guaro, despilfarrando el dinero que no era mío en francachelas, bacanales, pues ya borracho me agarraba por andar invitando a gente que ni siquiera conocía… ¡me convertí en un ladrón de mi esposa y de mis hijas, pues les robé el sustento al que ellas tenían derecho! Llegué a tener problemas de salud, pues como ya no podía pagar las tarjetas de crédito porque estaban topadas hasta el límite, y además que fiaba en las pulperías guaro para seguir bebiendo, esto provocó que padeciera de insomnio e ingiriera pastillas para poder dormir: diazepán, ansiolíticos, calmantes, etc. Ya desesperado por tantas deudas, un día de tantos intenté lanzarme de la ventana del segundo piso de una de las casas que alquilaba. Bueno, así estaba mi vida, y se me presentó la oportunidad de salir de estos problemas… ¿Cómo? Una mañana llegó un ingeniero a proponerme que le hiciera un trabajo: un diseño vial, pues, ésta es mi especialidad. El me pagó como tres veces el salario que yo devengaba en ese momento, pero como siempre, dinero que agarraba, dinero que me lo cruzaba por la garganta en licor. No obstante, al mes siguiente, el mismo ingeniero llegó a mi oficina y esta vez me propuso que renunciara a mi trabajo para que me fuera a trabajar con él a otra institución, en la cual ganaría un salario siete veces mayor que el que devengaba en ese momento y que llegaría a ocupar un puesto en el cual sería jefe de una oficina. Después de pensarla como por espacio de 15 días, y por los miedos que yo acarreé todo el tiempo de mi vida, a mí me costó tomar una decisión rápida y temía que ese ingeniero me estuviera tomando el pelo. Además, el alcoholismo me tenía con el cerebro obtuso, pues yo creía que porque tenía hasta este momento de laborar 13 años ininterrumpidamente, yo no podría tener la capacidad de poder trabajar en otro lado y que allí permanecería hasta que yo muriera. Efectivamente, pasé a laborar para esa institución por espacio de 8 años, y llegué a ocupar un puesto en donde era yo el que revisaba y aprobaba los proyectos viales, y es así que mi alcoholismo creció como una bola de nieve, pues los interesados en dichos proyectos para conseguir algún favor o ayuda de mi parte, ellos me invitaban a diario a restaurantes, bares para beber licor desmedidamente. Las deudas también crecieron de una forma exorbitante, pues ya en este período ya no eran dos tarjetas de crédito las que yo tenía sino que eran cinco, y como siempre, no proveía con ellas nada para la casa y sólo eran para andar bebiendo más guaro y haciendo cosas indebidas y pecaminosas. En este período nace mi segunda hija Marjorie Guadalupe, quien tiene en la actualidad 14 años, y se une al grupo de las personas que sufrieron por mi alcoholismo. Y yo me iba convirtiendo en un ser más prepotente, era más vulgar, era un gran soberbio, orgulloso, vanidoso y cada vez era más insoportable la situación en mi casa porque yo llegaba haciendo más escándalos, ofendía al vecindario, había convertido mi casa en un infierno. Ya en este período llegué a deberle a la persona que me alquilaba la casa un año de renta, es decir, la cantidad que arañaba los dos mil dólares, y lo peor del caso era que esta persona laboraba en la misma institución en donde era yo funcionario, entonces esta persona me cobraba todos los días no importando donde yo estuviera o con quien yo me encontrara… ¡era una situación desesperante la que yo estaba viviendo, ya no se diga mi familia! Así estaba mi vida cuando una mañana, un ingeniero que ya falleció, me llamó a su despacho para decirme que un grupo de consultores japoneses vendría a Nicaragua a hacer un estudio y que se escogería a un ingeniero vial que trabajaría con ellos. Yo le dije a esta persona que escogiera al que quisiera, pues yo en ese momento pensaba nada más en cómo resolver el problema financiero que estaba atravesando y ya pendía sobre mí la amenaza de desalojo de parte de la persona que me alquilaba la casa. Fíjense que yo fui el escogido, y es así que paso a trabajar con estos japoneses a otra oficina. Pero ya estando en ese lugar, yo no sentía paz, sosiego, pues estaba tan atribulado con tantas deudas que ya no hallaba qué hacer, ya no aguantaba a los cobradores que llegaban a buscarme en unas motos bulliciosas, me escondía para que no me encontraran… era terrible aquella situación que no se la deseo a nadie. Así estaba mi situación, cuando una tarde hice una oración por escrito en una computadora que yo tenía asignada sobre mi escritorio, y fíjense que a los tres días de haber hecho aquella oración, me mandó a llamar el jefe de la misión japonesa a su despacho para decirme que yo iba para Japón a realizar un posgrado. Sinceramente señores, a mí no me dio frío ni calor esa noticia porque yo lo que deseaba en ese momento era que el japonés me dijera que me estaba entregando un fajo de dólares para que fuera a pagar lo que debía, pero dije yo en mis adentros: ¿Y qué gano yo con este viaje? Fíjense que afortunadamente ellos me enviaron a Japón, y era la primera vez que yo salía de mi país; y hoy entiendo que había un propósito con ese viaje, pues con los viáticos que me dieron pude pagarle a la persona que me alquilaba la casa y que me había amenazado con el desalojo, pagué las tarjetas de crédito, los lugares donde fiaba el guaro, y como siempre, las sobras eran para mi esposa y mis hijas, siempre las dejé en último lugar. Estando en Japón, en vez de tomar una actitud de agradecimiento, una actitud de escarmiento, por haber salido de los problemas hacía unos días antes, allá seguí bebiendo guaro, tal como si no hubiera pasado nada, así era yo de irresponsable y de yoquepierdista. A mi regreso a mi país, inmediatamente en mi trabajo me ascendieron de puesto, me incrementaron mi salario, me asignaron vehículo, celular, viajé a otros países como México, Estados Unidos, Canadá, me concedieron muchas prerrogativas, en síntesis, me dieron a probar las mieles del poder, y eso provocó que mi ego creciera más, me volví más soberbio, más orgulloso, más arrogante, y en mi casa era más prepotente, más vulgar, yo me consideraba la octava maravilla y la divina garza, el ambiente en mi casa era más desesperante, mis hijas ya no me veían del todo porque yo les decía que andaba trabajando, que estaba en reuniones… ¡mentiras, bebiendo y despilfarrando el dinero es que estaba! Hoy entiendo y reconozco que a mi esposa y a mis hijas les robé el tiempo de calidad que ellas se merecían, no les di amor que ellas necesitaban. Estando viviendo esta situación, llegó el momento en que hubo un cambio de autoridades en la institución donde yo trabajaba, y estas personas llevaron a su personal de confianza lo que provocó que comenzaran a despedir a los trabajadores, y fue así que yo puse la renuncia a mi cargo con prepotencia, vanidad y orgullo porque yo decía que yo no iba a permitir que nadie me pusiera las manos encima, y además que yo poseía un currículum que no cualquiera lo tenía, y me jactaba que había estudiado en Japón y que había viajado a otros países. También expresé con mucha soberbia, que yo poniendo mi renuncia, al día siguiente encontraría un empleo donde a mí se me antojara. Miren señores, a partir de ese día, a mí se me cerraron las puertas, pues empecé a buscar empleo y no pude encontrarlo por espacio de 3 años. Y es así que en este período, ya sin dinero, mi alcoholismo llegó a unos niveles degradantes, como ya no podía comprarme aquel guaro fino que yo bebía, entonces empecé a beber guaro del más barato: guarón, lija, cususa (nombres de aguardientes que se mencionan en mi país), y ya no bebía por gusto sino que bebía guaro por desesperación, pues llegué al extremo de no tener ni para el pasaje de un bus. Y es así también, que ya desesperado al llegar a la casa y encontrarme con sólo problemas, llegué al extremo de agredir físicamente a mi esposa y a mis hijas. Cada vez que mis hijas me pedían algo de comer, yo las agredía; cada vez que mi esposa me decía que hacía falta algo, yo la golpeaba… ¡era desesperante esta situación! Yo lo que hacía era ocultarme en el alcohol para no enfrentar la realidad. A estas alturas mis hijas y mi esposa me corrieron de la casa, ellas no soportaban verme, en ellas habían grandes resentimientos, odios en sus corazones, pero cómo no iban a haberlos si yo fui un salvaje, un verdugo con ellas. Así estaba mi vida sin deseos de seguir viviendo porque yo me consideraba una basura, una lacra, un inepto, cuando una mañana llegó una mujer a invitarme a un desayuno, a que visitara un capítulo de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO; ese día entré a ese restaurante y yo no salí igual de ese lugar porque algo precioso me sucedió esa mañana que es lo que quiero compartirles: Ese día me presentaron a un amigo fiel, que hoy gobierna mi vida, y Él es: JESUS DE NAZARET. Esa mañana yo repetí una oración, y para honra y gloria de mi Cristo Jesús, hoy tengo 5 años de no consumir lo que es una gota de alcohol, de no fumarme un cigarrillo, de haber sido sanado de la diabetes para honra y gloria de Su Santo Nombre, de tener un hogar restaurado completamente por este amigo fiel que es JESUS DE NAZARET, de tener un negocio propio donde Él es mi jefe principal. Hoy tenemos una casa propia en donde se mueve el Espíritu Santo de Dios. Hoy en mi casa ya no se respira ese ambiente de violencia familiar, hoy lo que se respira es paz, gozo, alegría, amor que sólo Cristo Jesús nos ha podido dar. Hoy mi esposa, mis hijas y yo le servimos a Cristo Jesús en los capítulos de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO porque estamos eternamente agradecidos por lo que Él ha hecho en nuestras vidas y puede obrar en la tuya a partir de hoy si te dispones a aceptarlo como el Señor de tu vida. Finalmente, sólo quiero pedirte que repitas conmigo esta pequeña oración, allí frente a tu computadora, que fue la que permitió que Cristo Jesús entrara a mi vida: “Padre Celestial, te pido perdón por todos mis pecados. Hoy reconozco y acepto a tu Hijo Jesucristo como mi Único Señor, mi Único Salvador y mi Único Redentor de mi vida y creo firmemente que Él murió por mí en la Cruz del Calvario y que al tercer día lo resucitaste de entre los muertos. Te pido que hagas de mí la persona que tú quieres que yo sea. Todo esto te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén y Amén.”
    ¡Muchas gracias!
    DAVID GAITAN FUENTES
    Managua, Nicaragua

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